Niño Seve
Nacido en Córdoba en 1982 con el nombre de Severiano Jiménez Flores, Niño Seve comenzó a interesarse por la guitarra flamenca desde muy pequeño. A los doce años inició su formación de la mano de sus tíos Manolo y Eduardo Flores, quienes lo pusieron en contacto con el músico chileno Carlos Pacheco, del que aprendió armonía y composición. Desde sus primeras actuaciones públicas quedó patente un talento fuera de lo común que pronto lo convertiría en una de las figuras más destacadas de la guitarra flamenca cordobesa.
Su trayectoria está avalada por un impresionante palmarés. En 1997 obtuvo el I Concurso de Jóvenes Flamencos de la Diputación de Córdoba, iniciando una carrera que continuaría con algunos de los galardones más prestigiosos de la guitarra flamenca. En 1999 conquistó el codiciado Bordón Minero del Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión, al que seguirían primeros premios en el Certamen Nacional de Jaén, el Concurso de Calasparra, el Certamen Internacional Manuel Cano de Granada, el Concurso Internacional Niño Ricardo de Murcia y el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, consolidándose como uno de los guitarristas más reconocidos de su generación.
Además de su faceta como concertista, Niño Seve ha desarrollado una brillante carrera como guitarrista de acompañamiento, compartiendo escenario con grandes figuras del flamenco y demostrando una extraordinaria versatilidad. Su toque, claramente influenciado por la escuela de Vicente Amigo pero dotado de una personalidad propia, destaca por la limpieza técnica, la riqueza armónica y una gran capacidad para transmitir emoción sin perder nunca la esencia del compás.